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Introducción

En general, existen tres formas de financiar una empresa, ya sea para la inversión inicial, para ampliación del negocio o para la modernización del mismo. A través de:

·                                 Fondos propios: es el dinero que se ha obtenido por ahorros acumulados, por préstamos realizados por familiares o amistades, o por cualquier otra forma sin tener que acudir a una entidad u organismo. Aunque con estos préstamos se tenga compromiso de devolución, se consideran fondos propios.

·                                 Financiación ajena: es la financiación que se consigue a través de productos que las entidades financieras ofrecen, ya sean préstamos a largo plazo (más de un año como plazo de devolución), préstamos a corto plazo (máximo un año) u otros productos que a continuación se describirán.

·                                 Subvenciones: fondos de organismos públicos o privados que incentivan las inversiones. Estas ayudas y subvenciones se describen en el módulo 8.

A continuación, se desarrollarán los diferentes conceptos que se deben asimilar para comprender la problemática de la financiación de una empresa. Seguidamente, se enumerarán y explicarán los productos financieros más importantes que existen en el mercado, además de otras formas de autofinanciarse.

3.2. Funcionamiento de un préstamo

Un préstamo se compone del principal del préstamo, o importe que presta la entidad, y de los intereses que cobrará la misma, es decir, el precio que cuesta el crédito o préstamo.

A la hora de firmar un préstamo con una entidad, se deben tener en cuenta que, además de la cantidad a solicitar y del tipo de interés que se cobra, se deben pagar unos gastos iniciales de formalización, que se suelen estipular como un porcentaje sobre la cantidad que se ha pedido prestada.

Quizás la mejor forma de comprender el funcionamiento de un préstamo es por medio de un ejemplo:

Se supone que se solicita a una entidad financiera (ya sea un banco o una caja de ahorros) un préstamo por importe de 30.000,00 €, a devolver en 5 años. La entidad, por prestar esa cantidad, va a cobrar un tipo de interés del 7,0% y unos gastos iniciales del 1,5%:

Principal del préstamo = 30.000,00 €

Plazo de devolución = 5 años (5 x 12 = 60 cuotas)

Tipo de interés = 7,00%

Gastos iniciales = 1,50% (1,50% x 30.000,00 € = 450,00 €)

Cuota mensual: 594,00 €

Según se detalla arriba, las cuotas a pagar todos los meses se componen de la devolución efectiva del préstamo, más los intereses que la entidad cobra por dejar el dinero:

CUOTA MENSUAL = DEVOLUCIÓN PRÉSTAMO + TIPO DE INTERÉS

La entidad ingresará en la cuenta bancaria vinculada al préstamo 30.000,00 €, menos 450,00 € en concepto de gastos iniciales:

INGRESO = 30.000 – 450 = 29.550 €

Se deberá pagar todos los meses, a la entidad que ha prestado el dinero en concepto de amortización, una cuota de 594,00 € que comprenderá el capital más los intereses, hasta completar los 5 años.

CAPITAL= 419; INTERESES= 175; CUOTA = 419 + 175 = 594 €

El “plazo de carencia” consiste en que durante el plazo estipulado sólo se devuelven intereses, y éste sería de corta duración (normalmente 1 o 2 años a lo sumo).

Si seguimos con el ejemplo anterior, durante el plazo de carencia estipulado sólo se pagaría la parte correspondiente a los intereses, es decir, las cuotas serían sólo de 175 €.

El plazo de carencia se solicitará a la entidad en cuestión y ésta lo concederá o no.

Para la empresa, el plazo de carencia es muy beneficioso ya que en el primer año, que suele ser un año difícil para cualquier nueva empresa, los gastos de devolución del préstamo se van a reducir considerablemente.

El préstamo también lleva aparejadas una serie de comisiones que se deben conocer y que afectan considerablemente al precio final del préstamo. Estas comisiones se describirán más adelante.

3.3. El Tipo de Interés

Como se ha mencionado anteriormente, el tipo de interés de un préstamo es el precio que la entidad cobra a el/la emprendedor/a por prestarle una cantidad de dinero.

Un préstamo puede estar referenciado a un tipo de interés fijo o a un tipo de interés variable.

Una entidad puede cobrar el mismo tipo de interés durante toda la duración del préstamo, es entonces cuando se dirá que el préstamo tiene un tipo de interés fijo.

Existe otra modalidad de interés que es el tipo de interés variable, es decir, el tipo que varía según las condiciones del mercado al que esté referenciado. Actualmente, el tipo de interés variable al que están referenciados la mayoría de los préstamos es el EURIBOR.

3.4. El Euribor

Euribor quiere decir "European Interbank Offered Rate", o sea, tipo europeo de oferta interbancaria.

La Unión Europea (U.E) está compuesta en la actualidad por 27 países. Los bancos de los países miembros de la U.E. hacen operaciones interbancarias entre sí, es decir, los bancos se prestan dinero (se hacen préstamos). Como es lógico, si un banco le presta a otro dinero siempre es a cambio de cobrarle un tipo de interés. Pues bien, de una media que resulta del tipo de interés de los préstamos que los 64 bancos más importantes de la U.E. se hacen entre sí resulta el Euribor.

Por tanto, el Euribor es un tipo de referencia variable al estar variando constantemente el tipo de interés que un banco le cobra a otro.

Así pues al solicitar un préstamo en una entidad, ésta cobrará por el préstamo un tipo de interés que será el Euribor más un diferencial.

Por ejemplo, si un banco cobra por un préstamo el Euribor más un diferencial de 0,75%, hay que informarse de cómo está en ese momento el Euribor y sumarle 0,75%. Si en este momento el Euribor está al 4,20%, a esta cantidad se le suma el diferencial de 0,75%, con lo que el tipo de interés que cobra el banco será de 4,20%+0,75%, es decir, un 4,95%.

Para conseguir información al instante de cómo está el valor del Euribor en ese momento se puede consultar la prensa o la página Web www.euribor.com.es

El TAE (Tasa Anual Equivalente)

T.A.E. son las siglas de la Tasa Anual Equivalente. Esta tasa es el precio real del préstamo, ya que resulta de sumarle al tipo de interés que ofrece la entidad todas las comisiones que lleva aparejadas el préstamo, tales como comisión de apertura, de estudio, de mantenimiento, etc.

Por lo tanto, el TAE siempre va a ser mayor que el tipo de interés que en un principio ofrece la entidad. Es conveniente fijarse en esta tasa porque es realmente lo que va a costar el préstamo.

En la publicidad de productos financieros de las entidades, el TAE suele aparecer en letra pequeña, por lo que es aconsejable fijarse bien en ese dato o consultarlo a la persona que está ofreciendo el producto.

3.7. Tipos de garantías

Cuando una entidad financiera concede un préstamo, ésta debe garantizarse la devolución del mismo. Este es el motivo por el que solicitarán garantías.

Dependiendo del producto financiero que se vaya a contratar, exigirán un tipo de garantía u otra, básicamente, personal o hipotecaria.

En general, para un producto financiero con garantía personal, la entidad va a exigir la justificación de ingresos suficientes que garanticen su devolución. Si la entidad entendiera que no es suficiente, podría solicitar la intervención de alguna persona cercana con solvencia económica para que se convierta en avalista, el cual responderá por el empresario en caso de que no pueda seguir atendiendo la devolución del préstamo que se le ha concedido. Llegado ese momento, la entidad le pedirá al avalista que responda por el empresario.

En un préstamo hipotecario o hipoteca la garantía la va a constituir el propio inmueble que se va a adquirir y para el que se va a solicitar la financiación o préstamo. La entidad tiene garantizada la devolución del préstamo ya que si no se puede seguir atendiendo la devolución del mismo la propia entidad se hará propietaria del inmueble, es decir, embargará el bien.

En los demás productos financieros o modalidades de financiación, también solicitarán garantías. Normalmente son los propios socios de la empresa los que avalarán las operaciones y, si las garantías no son suficientes, habrá que buscar avalistas por fuera de la empresa.

3.8. Tipos de productos financieros

En este apartado se van a explicar los productos financieros más usuales que existen en el mercado. No quiere decir esto que sean los únicos, es más, existen multitud de ellos por la gran competencia que se da en el mercado financiero.

Los productos financieros se utilizan para ayudar a adquirir bienes, servicios, o bien dotarse de liquidez (circulante), tanto a nivel personal o a nivel empresarial. Todos estos productos se van a desarrollar desde el punto de vista de la empresa.

Los productos que aquí se explican son los siguientes:

·                                 Préstamo personal.

·                                 Préstamo hipotecario o hipoteca.

·                                 Póliza o cuenta de crédito.

·                                 Leasing.

·                                 Renting.

·                                 Factoring.

·                                 Líneas de descuento.

 

3.8.1. El Préstamo Personal

Se trata de un producto financiero destinado a financiar bienes o servicios para empresarios cuya personalidad jurídica es el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos/as, es decir, Persona Física.

A la hora de solicitar financiación por la necesidad de acometer alguna inversión en bienes o servicios para la propia empresa, la entidad va a solicitar una garantía o aval. Este papel lo asumirá un avalista o la confianza que deposite en el/la empresario/a la entidad por el buen funcionamiento y trayectoria del negocio.

Este tipo de préstamo suele tener una duración que variará en función de la finalidad de la inversión. Normalmente suele ser de 1 a 10 años, dependiendo de la entidad financiera a la que se acuda.

Estará sujeto normalmente a un tipo de interés fijo, aunque también podrá ser variable. El tipo de interés o precio del préstamo personal suele ser más alto que el de un préstamo hipotecario (se desarrolla a continuación), pues el plazo de devolución es más corto y las garantías o avales son menos fiables o solventes.

Puede tener Plazo de Carencia, tal como se explica en el apartado 3.2. Funcionamiento de un Préstamo.

 

3.8.2. El Préstamo Hipotecario o Hipoteca

Este préstamo se suele utilizar para la adquisición de inmuebles por parte de la empresa, ya sean las oficinas, naves industriales o instalaciones fijas de otra índole.

Siempre son Préstamos a L/P, ya que su duración varía entre 3 y 25 años.

El tipo de interés puede ser fijo o variable, aunque la mayoría es a interés variable, referenciados al EURIBOR más un diferencial.

Puede tener un plazo de carencia durante un año o más, como algo excepcional.

La garantía lo constituye el propio inmueble (edificio, oficinas, nave, etc.) que se va a adquirir, con lo que si no se atiende periódicamente a los pagos, transcurridos los plazos legales, la entidad financiera podría ejecutar el bien.

 

3.8.3. La Póliza o Cuenta de Crédito

Es un producto que se utiliza para que la empresa tenga liquidez. La liquidez de una empresa se define como la cantidad de dinero que se tiene en la caja, o como el conjunto de bienes fácilmente convertibles en dinero.

Esta póliza de crédito sólo se usa en momentos en los que la empresa encuentra dificultades para hacer frente a los gastos fijos de la actividad, es decir, en momentos en los que la empresa tiene poca liquidez.

El tipo de interés que la entidad financiera va a imponer varía en función de la cantidad que se solicite: a más cantidad más alto será el tipo de interés.

Con este producto sólo se pagan intereses en base al dinero que se haya dispuesto del importe total y tiene posibilidad de reposición, es decir, cuando la empresa tiene liquidez puede reponer el dinero del que haya dispuesto de la póliza.

La entidad solicitará una garantía, además el tipo de interés es similar al de un préstamo personal y/o superior a uno hipotecario, y el plazo de devolución usual será de un año, aunque se podría plantear la renovación si fuese necesario.

Quizás, este producto se explique mejor a través de un ejemplo ilustrativo.

Supongamos que solicitamos una póliza de crédito de 20.000,00€ y a un año como plazo de vigencia. Actualmente esta póliza, llegado el fin de vigencia, se podría, o bien cancelar, y en algunos casos renovar por el mismo plazo.

Puede ser que efectivamente la entidad la concede a un tipo de interés del 5,50%.

·                                 Importe 20.000,00 €

·                                 Plazo 1 año

·                                 Tipo 5,5%

Para explicar el funcionamiento de este producto financiero, se utiliza como ejemplo una caja donde se tiene 20.000,00 € y que llega un momento en el que no se tiene liquidez para hacer frente al pago de las nóminas porque hay un cliente que no ha pagado una factura, que se tenía previsto cobrar antes de fin de mes y con ese importe se procede al pago de nóminas y seguros.

Al tener que pagar las nóminas, hacen falta 5.000,00 €, por lo que se dispone de esa póliza de crédito:

Al retirar 5.000,00 € de la póliza, el saldo de la misma quedaría en 15.000,00 €. La entidad procede a aplicar el 5,50% de tipo de interés que cobra a los 5.000,00 € que se ha dispuesto y por el período de tiempo que esos 5.000,00 € estén fuera de la caja. Como es lógico, mientras más tiempo estén esos 5.000,00 € fuera de la caja, más va a costar.

Si el cliente que debía dinero ha hecho efectivo el pago, la empresa vuelve a tener liquidez y se procederá a reponer esos 5.000,00 € a la póliza para que el banco no siga cobrando intereses.

Se intenta siempre que la póliza esté el menor tiempo posible con dinero dispuesto para que no cobren intereses y disminuir, así, los gastos financieros.

La mayoría de las empresas utilizan este producto para poder atender a los pagos en épocas de poca liquidez.

Al final de año puede sorprender ver una determinada cantidad de dinero por esta póliza, aún sin haber sido utilizada. Ese importe que cobran es en concepto de comisión de indisponibilidad y representa normalmente un porcentaje sobre el saldo no dispuesto.

 

3.8.4. El Leasing

Es una forma de financiación que permite al empresario/a usar un determinado bien de producción (maquinaria, mobiliario, oficinas, naves industriales, etc.), por medio del alquiler durante un período de tiempo fijado a cambio de pagar a la Sociedad de Leasing unas cuotas acordadas.

La Sociedad de Leasing es la que le alquila el bien al empresario, aunque la tramitación administrativa de la operación financiera se haga a través de la propia caja de ahorros o banco.

Cuando finaliza ese período de tiempo, el/la empresario/a tiene tres opciones:

·                                 Ejercer la opción de compra: el/la empresario/a puede quedarse en propiedad dicho bien pagando a la sociedad de leasing el valor residual. El valor residual del bien es el valor de mercado que ese objeto tiene en el momento de finalizar el plazo. Si se le paga esa cantidad a la Sociedad de Leasing el bien pasa a ser de el/la empresario/a, mediante el pago de una cuota.

·                                 Devolver el bien a la Sociedad de Leasing: cuando finaliza el plazo acordado, se devuelve el bien a dicha sociedad y finaliza el contrato.

·                                 Firmar un nuevo contrato de leasing: al finalizar el contrato original, se procede a firmar otro sobre el mismo bien, aunque las condiciones variarán.

Existen dos tipos de leasing, dependiendo de la naturaleza del bien objeto de la operación:

·                                 Leasing mobiliario: si el objeto del contrato es un bien mueble: maquinaria de producción, maquinaria de oficina (equipos informáticos, fotocopiadoras, etc.), mobiliario, etc. Duración mínima del contrato: 2 años.

·                                 Leasing inmobiliario: cuando el objeto del contrato es un bien inmueble: oficinas, naves industriales, locales comerciales, etc. Duración mínima del contrato: 10 años.

El leasing, ya sea mobiliario o inmobiliario, está normalmente referenciado al EURIBOR más un diferencial.

Uno de los beneficios más importantes que va a reportar a la empresa esta modalidad de financiación es que las cuotas que se pagan a la Sociedad de Leasing son deducibles fiscalmente, o lo que es lo mismo, estas cuotas se llevan a gasto con lo que se pagará menos a Hacienda.

Existen multitud de Sociedades de Leasing, a continuación se detallan algunos enlaces de interés:

·                                 www.lico.es

 

3.8.5. El Renting

Es una modalidad de financiación por la que el/la empresario/a utiliza un bien mueble en régimen de alquiler, además de contratar los servicios asociados para asegurar su buen funcionamiento. El/la empresario/a pagará a la Sociedad de Renting una cuota mensual durante un plazo pactado. No tiene opción de compra final.

Los bienes que se financian mediante esta modalidad suelen ser vehículos necesarios para el desarrollo de la actividad así como equipos informáticos y otros bienes de equipo:

·                                 Renting de vehículos: el plazo del contrato oscila entre 18 y 60 meses, estableciendo la entidad un máximo y un mínimo de kilometraje según la duración del contrato. En la cuota mensual van incluidos todos los gastos en los que incurre un vehículo excepto el combustible. Como ejemplo de gastos incluidos en las cuotas destacan los siguientes:

1. Gestiones de compra.
2. Matriculación e impuesto municipal.
3. Mantenimiento integral.
4. Reparación de averías.
5. Sustitución de piezas.
6. Sustitución de neumáticos cada 40.000 Km.
7. Suplidos (opcional): seguros y gestión de multas.

·                                 Renting de equipos informáticos y sistemas de comunicación: en la cuota mensual van incluidos todos los gastos necesarios para el buen funcionamiento del equipo. La duración del contrato dependerá de la naturaleza del bien y de la Sociedad de Renting que se elija.

Al igual que el leasing, las cuotas mensuales son deducibles fiscalmente.

Más información en www.lico.es

 

3.8.6. El Factoring

Es un conjunto de servicios administrativos y financieros por el que una empresa cede las facturas generadas a una entidad como consecuencia de su actividad para que sean cobradas a corto plazo, a cambio de una comisión mensual.

La Sociedad que se contrate ofrecerá la gestión de cobro de las facturas cedidas.

Más información en www.lico.es

 

3.8.7. La Línea de Descuento

Mediante este producto financiero se tiene la posibilidad de que la entidad financiera anticipe el importe de los efectos comerciales (letras y pagarés), cobrando por esta gestión un interés. Mediante este producto se autofinanciará la empresa al obtener liquidez.

La relación con la entidad, en este sentido, finalizará cuando dicha entidad cobre al cliente el importe anticipado. Si a la entidad le resulta imposible el cobro, se deberá devolver el importe anticipado por ella además de los gastos y comisiones generados en la operación.

Supuesto: si un cliente presenta un pagaré con vencimiento a 30 días como medio de pago de una factura que le ha emitido, mediante esta forma de financiación se tiene la posibilidad de presentarlo a la entidad financiera para que anticipe el importe. La entidad, por su parte, cobra un interés y se encarga después de cobrarle el importe al cliente.

3.9. OTRAS VÍAS DE FINANCIACIÓN

3.9.1. Descuentos a cambio de anticipos

Se puede negociar con el cliente que anticipe el pago o parte de él, así disminuirán los problemas de liquidez. Es una negociación difícil y más aún, cuando la empresa es poco conocida en el sector, lo que será más fácil a medida que se vaya atesorando buena fama.

3.9.2. Intenta demorar los pagos

Como regla general de cualquier empresario/a está el alargamiento máximo de los plazos de pago y el máximo acortamiento de los plazos de cobro. Mientras más se alarguen los pagos, menos problemas de liquidez se tendrán.

3.9.3. Avala con contratos ya firmados

Otra posibilidad de obtener liquidez para la empresa sin tener que acudir a ninguna entidad financiera es la de avalar o garantizar los pagos a los proveedores con contratos que se hayan firmado.

Es decir, si se firma un contrato con un cliente para la prestación de servicios o para la entrega de uno de los productos, se puede alargar el plazo de pago a los proveedores presentando como garantía el contrato formalizado (documento legal con obligaciones y derechos), así se puede llegar a un acuerdo por el que se les paguen las mercaderías o materias primas cuando se cobre el importe estipulado en el contrato con el cliente.

3.9.4. Renegocia tu endeudamiento

Se puede negociar con la entidad financiera para que convierta el corto plazo C/P en largo plazo L/P.

Se supone que se está devolviendo un préstamo cuyo plazo finaliza dentro de 1 año. Se puede llegar a un acuerdo con la entidad por el que alargue ese plazo en otro año más, así las cuotas disminuirán y también disminuirán los problemas de liquidez. Esta modificación lleva consigo un coste que cobrará la entidad financiera.

3.9.5. Amplía tus hipotecas

Si la empresa tiene como financiación ajena un préstamo hipotecario o hipoteca, el cual está devolviendo con total normalidad, existe la posibilidad de llegar a un acuerdo con la entidad que le prestó el dinero para ampliar el importe concedido para acometer otra serie de inversiones.

3.9.6. Amplía los plazos de pago a Hacienda y a la Seguridad Social

Las obligaciones más usuales que las empresas tienen con Hacienda son los pagos trimestrales del IVA (si resulta a pagar), y con la Seguridad Social los seguros sociales de los/as trabajadores/as de la plantilla.

Si llegado el momento de pagar esta serie de importes la empresa no dispone de suficiente liquidez, puede negociar con estos organismos la ampliación del período de pago, así no se desprenderá de recursos que quizás sean más necesarios para afrontar el pago de otros conceptos.